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La carrera por el Oscar (1a parte)

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La carrera por el Oscar (1a parte)

La carrera por el Oscar (1a parte). Todo mundo sabe a estas alturas que el próximo domingo 26 de febrero se llevará a cabo la 89va entrega del premio más odiado, subestimado pero curiosamente el que más polémica levanta. Muchos dicen que no es de fiar, que no sirve, etc. Pero es un hecho que todo mundo se encuentra al acecho, “que si la alfombra roja”, “que si se merecía el premio”, “que si la cinta está sobrevalorada”, en fin. Hablamos, desde luego, el Oscar.

Al cinéfilo promedio le gusta opinar, ver las películas que concursan y estar al pendiente de lo que suceda con ellas. Por eso, querido lector, queremos compartir contigo de manera especial este texto sobre algunas cintas que nos han faltado por revar, La la land y demás han tenido su propio espacio en este blog (lo puedes checar, búscalas) pero hay algunas que por tiempo no nos ha sido possible ocuparnos de ellas como se merece, pero debemos de mencionarlas claro esta.

Motivo por el cual arrancamos con esta primera entrega de dos, donde al menos vamos a mencionar y apuntar ciertas cosas sobre las películas que nos hacen falta, para que cuando veas la entrega, sepas exactamente cuál es mejor o cuál vale más la pena, recordando como siempre que el arte (y el cine) es subjetivo, así que ahí vamos…

La carrera por el Oscar (1a parte): Moonlight, Luna amarga sobre Miami

La carrera por el Oscar (1a parte)

Negro, pobre y gay. La historia de Chiron, un personaje nacido en una obra teatral (y casi autobiográfica) de Tarell Alvin McCraney, tenía todo para convertirse en una postal del espanto urbano, de esas que se regodean en la indignidad como quien hurga en una herida y que acaban rematadas, bien con desesperanza (si se le elabora con Cannes en el horizonte), bien con una redención hipócrita, si a lo que se aspira es a un Oscar.

Así pues, lo que más sorprende de “Moonlight” no es la naturalidad, ni ligereza casi con la que aborda sus temas: al fin y al cabo el director Barry Jenkins conoce de primera mano los guetos de Miami, algo que vacuna su mirada contra el turismo de la miseria.

Lo pasmoso de esta película (o, más bien, de sus circunstancias) es la soltura con la que se está abriendo camino en esta temporada de premios pese a saltarse muchas normas aceptadas del llamado drama social.

El director Barry Jenkins ha mencionado como influencias a Lynne Ramsay y la cinta “Ratcatcher”, a Richard Linklater y “Boyhood”, a Hao Hsiao-hsien y al escritor James Baldwin. Pero también ha hablado de tendencias en la música afroamericana que, envuelven historias brutales en panoramas sónicos de una delicadeza casi alucinatoria.

El relato estructura sus tiempos de cierta manera entre fragmentada y demasiado intenso, con la que muchos, sin distinction de raza o clase, habitamos nuestros años de inmadurez. También porque este filme es una historia de indefinición.

De una vida en constante riesgo de quedar hecho trizas, no por la falta de opciones sino por tener que elegir entre muchas y ninguna buena, todo contado de una manera que nos recuerda al mejor Pasolini.

La carrera por el Oscar (1a parte): Manchester frente al mar

Las tres historias escritas y dirigidas por Kenneth Lonergan estallan en la cabeza de sus protagonistas, mientras a su alrededor se establecen una serie de relaciones a las que el cineaste saca brillo, elevando el encorsetamiento del drama familiar a un estadio en el que no solo apetece quedarse más tiempo (incluso cuando asoma la tragedia).

Esto se percibe como espectador, pero recordando también que los actores (y sus personajes, escritos con una delicadeza fuera de lo común) encuentran su mejor plataforma para un trabajo intenso pero nada cargante, tan seco como cercano.

La cinta ahonda de una manera intensa y realista sin caer en clichés de ningún tipo en las virtudes de su creador, de la impecable elección y contención de actores al pulidísimo guión que vincula entre los personajes, en especial el de tío y sobrino ante la muerte del padre, sin conflictos fascilones entre ex cónyugues, con Michelle Williams.

Por encima de esa tarea de escritura que mencionábamos y dirección, se encuentra Casey Affleck, que había ido labrando una trayectoria impecable, desde el cobarde Robert Ford pasando por “Gone baby gone”.

El mejor actor de la familia Affleck da un recital intenso y transparente, donde carga con todo el peso actoral de la historia, todo esto que nos llega a hacer temblar la solidez del drama pero también nos hace sentir que nuestras emociones también necesitan una temporada… frente al mar.

La carrera por el Oscar (1a parte): Lion

La carrera por el Oscar (1a parte)

Finalizamos este post titulado: La carrera por el Oscar (1a parte) con la cinta Lion.  Aquí nos encontramos ante una adaptación de una novela de Saroo Brierley, que lleva a la gran pantalla el australiano Garth Davis.

Contada cronológicamente, Lion es la historia de Saroo, un niño que se pierde en la India y acaba en un orfanato en la otra punta del país. Allí es donde lo encuentran sus padres adoptivos , una pareja australiana que ha decidido altruistamente adoptar niños en vez de tener los suyos propios.

Después de unas cuantas penurias de niño huérfano, sin sensacionalismos, con un naturalismo de agradecer para una película que ambicionaba entrar en la carrera a los premios Oscar.

Dev Patel interpreta con calidez al Saroo universitario que, al entrar en contacto con compañeros indios, al oler sus cocinas y al verse en sus rasgos, recuerda de pronto lo que durante todos esos años no ha querido ver: sus orígenes.

Es así como se embarca en un viaje tecnológico para buscar a la madre y los hermanos a los que perdió, y de paso a sí mismo. Como sea, no es en ese viaje donde subyace la capacidad emotiva de la cinta, sino en su acercamiento honesto al tema de la adopción, al sentimiento del adoptado y del que adopta (maravillosa Nicole Kidman), al inevitable vacío de no saber de dónde venimos y quiénes somos…

 

 

Acerca de José Luis Ahumada

José Luis Ahumada ha escrito 91 entradas en este blog.

En un principio asistente de programación en Canal 22, investigando y redactando reseñas cinematográficas, a la vez que trabaja como researcher en la Cineteca Nacional en diversas investigaciones y en el programa mensual.
En Film Club Café lleva diez años impartiendo cursos de manera ininterrumpida, donde se han dado cita cineastas tan diferentes como Andrei Tarkovski, Roman Polanski, David Lynch y diversos módulos de géneros cinematográficos e Historia del cine.
En el colegio CCH Naucalpan, ha impartido diversos cursos , sobre todo para la docencia donde se han tocado temas como El Film Noir y demás géneros y cineastas muy específicos. En Editorial Mina lleva cerca de 6 años publicando de manera esporádica radiografías sobre historia de la música coordinando, escribiendo, diseñando y dirigiendo la publicación Monstruos del Rock y Hombres y Mitos.

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En un principio asistente de programación en Canal 22, investigando y redactando reseñas cinematográficas, a la vez que trabaja como researcher en la Cineteca Nacional en diversas investigaciones y en el programa mensual.
En Film Club Café lleva diez años impartiendo cursos de manera ininterrumpida, donde se han dado cita cineastas tan diferentes como Andrei Tarkovski, Roman Polanski, David Lynch y diversos módulos de géneros cinematográficos e Historia del cine.
En el colegio CCH Naucalpan, ha impartido diversos cursos , sobre todo para la docencia donde se han tocado temas como El Film Noir y demás géneros y cineastas muy específicos. En Editorial Mina lleva cerca de 6 años publicando de manera esporádica radiografías sobre historia de la música coordinando, escribiendo, diseñando y dirigiendo la publicación Monstruos del Rock y Hombres y Mitos.

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